Pad.
Que tú mismo la aniquiles
Me ha causado admiracion.
Álv.
¡Qué buen mal de corazon!
¡Qué disculpas tan sutiles!
Aquí no se ha de venir
Por reliquias para él,
Por corazon sí, que en él
Puedo valor infundir;
Pad.
Que tú mismo la aniquiles
Me ha causado admiracion.
Álv.
¡Qué buen mal de corazon!
¡Qué disculpas tan sutiles!
Aquí no se ha de venir
Por reliquias para él,
Por corazon sí, que en él
Puedo valor infundir;