Sal á batalla conmigo,
Y ansí la deidad no agravies
Española; pero tienes
Más que de español, de alarbe.
Sal, tigre con alma, monstruo
De la Libia inhabitable,
Que felpas de brutos vistes,
Y conchas de peces traes.
Á tí, Mandricardo, digo,
Á tí, membrudo gigante,