Pues darte, Reinaldos, muerte
Para mí es cosa tan fácil;
Ya á morir te apercibe,
Que no quiero que me aguarden
Los moros que matar pienso,
Que soy cortés y agradable.
Déjate luégo morir
Para que pase adelante;
Que cuando tal prisa tengo,
No es justo que en tí repare.