Doñ.
Esposo,
Señor.
Rold.
¡Que á mi voz se ablanden
Los montes, y que una fiera
Más se endurezca y se encante!
Bárbaras leyes de amor,
Donde la razon no vale.
Cárl.
Doñ.
Esposo,
Señor.
Rold.
¡Que á mi voz se ablanden
Los montes, y que una fiera
Más se endurezca y se encante!
Bárbaras leyes de amor,
Donde la razon no vale.
Cárl.