Que procuro á mi rey diga esta hazaña
Tan llena de piedad y de clemencia,
Que luégo yo me ofrezco á la sentencia.
No es mi intento vivir, sólo es mi intento,
De este monte de cuerpos africanos
Darle á mi Rey glorioso monumento.
Á quien malogran cenotafios vanos,
Honrarle solicito, y sólo siento,
Sin hacerlo, morir á vuestras manos;
Dejadme ser frances, agradecido,