Siguiendo al Rey de Almonte, Dardinelo,
Mi hermano, que en la caza le servía.
Al elegir yo el monte y él la selva,
Que deshace el temor la compañía,
Si no hay pecho ó valor que se resuelva
Conmigo solo á sepultar venía,
En obelisco de menuda hierba,
Su mal lograda edad, cuando saliste,
Y acto tan generoso suspendiste.
Y así, ilustre frances, pues siempre todos