¿Dónde está la verdad, plantas hermosas?
¿Dónde la ingratitud, dónde el agravio?
¿Qué hizo la madre eterna de las cosas?
Mas la selva en cadencias sonorosas,
Diciendo que la esconde,
En mis dudas parece que responde.
Cantan dentro.
Son aquellas blancas manos
Que quitaron tantas vidas,
Curando Angélica estaba