¡Ay! que me ha arrancado el brazo;

Vil caballero, ¿que has hecho?

Rold.

De abrazar á tu Medoro

Estaba manido y tierno,

No tengo la culpa yo.

Peyr.

¡Ay Dios, que me fino!

¡Ay Dios, que muero!

¿Cómo no tocan y tañen á fuego?