Para el mal de corazon,

Si éstas las reliquias son

Que en mi casa habeis buscado!

Siendo quien soy, ¿cómo puedo,

Sin la licencia del Rey,

Pues el ser tan noble es ley

Por quien obligado quedo?

Pedídsela, y yo concedo

En que Beatriz vuestra sea,

Porque se temple ó se crea