Se fuesen; muriendo llego
De risa por una parte,
Y por otra de pesar.
Otav.
No te acabaste de entrar,
Tanto que áun pudo toparte
Cuando el padre de esa dama,
Que nos ha pedido ayuda,
Vino, la espada desnuda,
Para defender su fama.
Se fuesen; muriendo llego
De risa por una parte,
Y por otra de pesar.
Otav.
No te acabaste de entrar,
Tanto que áun pudo toparte
Cuando el padre de esa dama,
Que nos ha pedido ayuda,
Vino, la espada desnuda,
Para defender su fama.