Fuego por los ojos vierte

En busca del tal Leonardo,

Que seguro de su ofensa,

No sabrá qué responder;

¿Qué has hecho desta mujer?

Y ella ¿qué dice ó qué piensa?

Porque, vive Dios, que ha sido

Defenderla necio error,

Porque son cosas de honor

Donde hay padre y hay marido.