Culparéis de un tirano la porfía,
Cuyo acero desnudo,
Si no fuera por vos, matarme pudo.
Pensaréis que ha nacido
De ser liviana yo, la inobediencia
De que estará ofendido,
Pues sabed que es valor mi resistencia,
Y una virtud causada
Del mismo honor á que nací obligada.
Es el conde Fabricio