Que esa disculpa le des,
Lisena, es justo, despues
Que somos propias mujeres,
Pero no cuando nos miran,
Que es bien que atentos estén,
Miéntras esperando el bien
Con la esperanza suspiran;
No es tan cortés el amor.
Lis.
El irse presto lo es.
Que esa disculpa le des,
Lisena, es justo, despues
Que somos propias mujeres,
Pero no cuando nos miran,
Que es bien que atentos estén,
Miéntras esperando el bien
Con la esperanza suspiran;
No es tan cortés el amor.
Lis.
El irse presto lo es.