Y yo, señores, me voy,

Suplicándo’s se me advierta

La noche que esto ha de ser.

Otav.

Dios guarde á vuestra excelencia.

(Cumplimientos al salir y váyase el Virey.)

Cel.

No sé por dónde comience,

Otavio, tan justa queja,

¡Vos mujeres en mi casa!