Está entre llueve y no llueve.

Fén.

¿Que, en fin, he de ser tan necia?

No hay cosa, Tomé, más débil

Que, rogada, la mujer.

Tomé.

Ántes no hay cosa más fuerte,

Como una vez diga nones.

Otav.

Ven conmigo, hermosa Fénis,