De amor, ni amaba yo ni aborrecia,

Un caballero ilustre, de mis daños

Principio, como deudo entrar podia

Á todas horas para hablarme y verme,

Que la ocasion despierta honor que duerme.

No reparaba yo que me miraba,

Ó era muy tierna yo, ó era inocente;

Mas debo de mentir que reparaba,

Pues muchas veces la vergüenza miente;

Él mentia tan bien, que me alababa