Ric.
¡Oh Fulgencio! no hay género de amores
Más peligroso que una cortesana,
Lo que ella corta eternamente sana.
¡Qué enredos tienen! ¡qué palabras blandas!
¡Qué afeites de traiciones! todo es cebo.
¡Qué baños odoríferos! ¡qué holandas,
Mortaja vil de un moscatel mancebo!
Pues vellas como imágines en andas
En el estrado rico, limpio y nuevo,