Y ¡con qué celos me escondo!
(Sale el Comendador.)
COMENDADOR
No es malo venir siguiendo
un corcillo temeroso,
y topar tan bella gama.
LAURENCIA
Aquí descansaba un poco
de haber lavado unos paños;
y así, al arroyo me tomo,
Y ¡con qué celos me escondo!
(Sale el Comendador.)
COMENDADOR
No es malo venir siguiendo
un corcillo temeroso,
y topar tan bella gama.
LAURENCIA
Aquí descansaba un poco
de haber lavado unos paños;
y así, al arroyo me tomo,