que el mal más tiñe que alimpia.
COMENDADOR
De cualquier suerte que sea,
vuestras mujeres se honran.
ESTEBAN
Esas palabras deshonran [31];
las o[t]ras [32], no hay quien las crea.
COMENDADOR
¡Qué cansado villanaje!
¡Ah! Bien hayan las ciudades;
que el mal más tiñe que alimpia.
COMENDADOR
De cualquier suerte que sea,
vuestras mujeres se honran.
ESTEBAN
Esas palabras deshonran [31];
las o[t]ras [32], no hay quien las crea.
COMENDADOR
¡Qué cansado villanaje!
¡Ah! Bien hayan las ciudades;