FRONDOSO
¡Cómo si lo estoy! ¡Es poco,
pues que no me vuelvo loco
de gozo, del bien que siento!
Risa vierte el corazón
por los ojos de alegría,
viéndote, Laurencia mía,
en tal dulce posesión.
[Vanse.]
(Salen el Maestre, el Comendador, Flores y Ortuño.)