Ya está lo más del pueblo prevenido.
ESTEBAN
Frondoso con prisiones en la torre,
y mi hija Laurencia en tanto aprieto,
si la piedad de Dios no los socorre...
(Salen Juan Rojo y el Regidor.)
JUAN
¿De qué dais voces, cuando importa tanto
a nuestro bien, Esteban, el secreto?