BARRILDO
¡Contra el señor las armas en las manos!
ESTEBAN
El rey solo es señor después del cielo,
y no bárbaros hombres inhumanos.
Si Dios ayuda nuestro justo celo,
¿qué nos ha de costar?
MENGO
¿qué nos ha de costar? Mirad, señores
que vais en estas cosas con recelo.