tan brava, y pienso que más;
y tenía el corazón
brando como una manteca.
LAURENCIA
Pues ¿hay encina tan seca
como esta mi condición?
Anda ya; que nadie diga:
de esta agua no beberé.
LAURENCIA
tan brava, y pienso que más;
y tenía el corazón
brando como una manteca.
LAURENCIA
Pues ¿hay encina tan seca
como esta mi condición?
Anda ya; que nadie diga:
de esta agua no beberé.
LAURENCIA