¿A mí? Que no, sino al cura.

LAURENCIA

Soy, aunque polla, muy dura

yo para su reverencia.

Pardiez, más precio poner,

Pascuala de madrugada,

un pedazo de lunada [5]

al huego para comer,

con tanto zalacatón [6]

de una rosca que yo amaso,