del beneficio olvidados,
mas saltando en los tejados,
dicen: «judío, judío».
Pues tales los hombres son:
cuando nos han menester
somos su vida, su ser,
su alma, su corazón;
pero pasadas las ascuas,
las tías somos judías,
y en vez de llamarnos tías,
del beneficio olvidados,
mas saltando en los tejados,
dicen: «judío, judío».
Pues tales los hombres son:
cuando nos han menester
somos su vida, su ser,
su alma, su corazón;
pero pasadas las ascuas,
las tías somos judías,
y en vez de llamarnos tías,