ha hecho tantas mercedes,
que el saco de la ciudad
el de su hacienda parece.
Mas ya la música suena:
recebilde alegremente,
que al triunfo, las voluntades
son los mejores laureles.
(Salen el Comendador y Ortuño; Músicos; Juan Rojo y Esteban, Alonso, alcaldes.)
(Cantan.)
Sea bien venido