DOÑA MARÍA
Es achaque; voy por ver [1895]
Aquel caballero ingrato.
Fuimos Teresa, Juana y Catalina,
El sábado, Leonor, á Manzanares:
Si bien yo melancólica y mohina
De darme este don Juan tantos pesares. [1900]
De tu dueño las partes imagina;
Que cuando en su valor, Leonor, repares,
Presumirás, pues no me he vuelto loca,
Que soy muy necia ó mi afición es poca.
Tomé el jabón con tanto desvarío [1905]
Para lavar de un bárbaro despojos,
Que hasta los paños me llevaba el río,
Mayor con la creciente de mis ojos.
Cantaban otras con alegre brío,
Y yo, Leonor, lloraba mis enojos: [1910]
Lavaba con lo mesmo que lloraba,
Y al aire de suspiros lo enjugaba.
Bajaba el sol al agua trasparente,
Y, el claro rostro en púrpura bañado,
Las nubes ilustraba de occidente [1915]
De aquel vario color tornasolado;
Cuando, despierta ya del accidente,
Saqué la ropa, y de uno y otro lado,
Asiendo los extremos, la torcimos,
Y á entapizar los tendederos fuimos. [1920]
Quedando pues por los menudos ganchos
Las camisas y sábanas tendidas,
Salieron cuatro mozas de sus ranchos,
En todo la ribera conocidas;
Luego, de angostos pies y de hombros anchos, [1925]
Bigotes altos, perdonando vidas,
Cuatro mozos: no hablé; que fuera mengua,
Estando triste el alma, hablar la lengua.
Tocó, Leonor, Juanilla el instrumento
Que con cuadrada forma en poco pino, [1930]
Despide alegre cuanto humilde acento,
Cubierto de templado pergamino;
Á cuyo son, que retumbaba el viento,
Cantaba de un ingenio peregrino,
En seguidillas, con destreza extraña, [1935]
Pensamientos que envidia Italia á España.
Bailaron luego hilando castañetas
Lorenza y Justa y un galán barbero
Que mira á Inés, haciendo más corvetas
Que el Conde ayer en el caballo overo. [1940]
¡Oh celos! todos sois venganza y tretas,
Pues porque ví bajar el caballero
Que adora de tu dueño la belleza,
No le quise alegrar con mi tristeza.
Entré en el baile con desgaire y brío, [1945]
Que, admirándole ninfas y mozuelos,
«¡Vítor!» dijeron, celebrando el mío:
Y era que amor bailaba con los celos.
Estando en esto, el contrapuesto río
Se mueve á ver dos ángeles, dos cielos, [1950]
Que á la Casa del Campo (Dios los guarde)
Iban á ser auroras por la tarde.
¿No has visto á el agua, al súbito granizo
Esparcirse el ganado en campo ameno
Ó volar escuadrón espantadizo [1955]
De las palomas, en oyendo el trueno?
Pues de la misma suerte se deshizo
El cerco bailador, de amantes lleno,
En oyendo que honraban la campaña
Felipe y Isabel, gloria de España. [1960]
¿No has visto en un jardín de varias flores
La primavera en cuadros retratada,
Que por la variedad de las colores,
Aun no tienen color determinada,
Y en medio ninfas provocando amores? [1965]
Pues así se mostraba dilatada
La escuadra hermosa de las damas bellas,
Flores las galas y las ninfas ellas.
Yo, que estaba arrobada, les decía
Á los reyes de España: «Dios os guarde, [1970]
Y extienda vuestra heroica monarquía
Del clima helado á el que se abrasa y arde;»
Cuando veo que dice: «Isabel mía,»
Á mi lado don Juan; y tan cobarde
Me hallé á los ecos de su voz, que luego [1975]
Fué hielo el corazón, las venas fuego.
«Traidor, respondo, tus iguales mira;
Que yo soy una pobre labradora.»
Y diciendo y haciendo, envuelta en ira,
Sigo la puente, y me arrepiento agora: [1980]
Verdad es que le siento que suspira
Tal vez desde la noche hasta el aurora;
Mas recelo, si va á decir verdades,
Lo que se sigue á celos y amistades. (Vanse.)
ESCENA IV
Sala en casa de doña Ana.
Doña María, Leonor; después, Doña Ana y Juana
LEONOR
Á mi casa hemos llegado: [1985]
Después, que no puedo agora,
Porque viene mi Señora,
Te diré lo que ha pasado
Por los celos en los dos.
(Salen doña Ana y Juana.)
DOÑA ANA
¿Ésta dices?
JUANA