Si no os doy
La joya, don Juan, no crea
Vuestro pecho liberal
Obligarme con dinero;
Que, pues de vos no lo quiero, [2325]
Bien creeréis que me está mal.
¡Oh, qué habréis imaginado
De cosas, después que visteis
La joya! Aunque no tuvisteis
Culpa de haberlas pensado, [2330]
Pues yo os he dado ocasión.

DON JUAN

Cuando yo, Isabel, pensara
Tal bajeza, imaginara
Prendas que más altas son
De las que tenéis, bastantes [2335]
Á abonaros; cuando fuera
Hurto, mayor le creyera,
Si fueran almas, diamantes.
Algo sospecho encubierto,
Isabel; y en duda igual, [2340]
Que sois mujer principal
Tengo por mayor acierto.
Que desde el punto que os ví
Con el cántaro, Isabel,
Echó amor suertes en él [2345]
Para vos y para mí.
Vos salisteis diferente
De lo que aquí publicáis,
Y yo sin dicha si os vais,
Para que yo muera ausente. [2350]
¿Quién sois, hermosa Isabel?
Porque cántaro y diamantes
Son dos cosas muy distantes;
Que hay mucha bajeza en él,
Y en vos mucho entendimiento, [2355]
Mucha hermosura y valor,
Mucho respeto al honor,
Que es más encarecimiento.
La verdad se encubre en vano;
Que como al que ayer traía [2360]
Guantes de ámbar, otro día,
Le quedó oliendo la mano;
Así, quien señora fué,
Trae aquel olor consigo,
Aunque del ámbar que digo, [2365]
Reliquias muestre por fe.

DOÑA MARÍA

No os canséis en prevenciones;
Que yo no os he de engañar.

ESCENA VIII

Leonor.—Dichos

LEONOR

¿Cuándo piensas acabar,
Isabel, tantas razones? [2370]
Vente á vestir y á vestirme;
Que mi señora te llama.

DOÑA MARÍA