¿Que tantas persecuciones,
Visitas, solicitudes,
Celos, desvelos, requiebros,
Tengan por premio su olvido, [920]
Hasta verme convertido,
De Amadís, en Beltenebros?
No he visto tales aceros.

DON JUAN

Conde, no habéis de cansaros;
Que el estado de estimaros [925]
Ya es principio de quereros.

CONDE

Á los principios me estoy
Á el cabo de tres semanas.
¿Adonde, esperanzas vanas,
Con este imposible voy? [930]

DON JUAN

Todas son penas posibles,
Pues que sin celos amáis.

CONDE

¡Ay, ojos, celos me dais,
Aunque celos invisibles!
Quéjase de amor doña Ana, [935]
Y á mí no me tiene amor:
Esto es celos en rigor.

DON JUAN