Amaba Filis á quien no la amaba,
Y á quien la amaba ingrata aborrecía; [1090]
Hablaba á quien jamás la respondía,
Sin responder jamás á quien la hablaba.
Seguía á quien huyendo la dejaba,
Dejaba á quien amando la seguía;
Por quien la despreciaba se perdía, [1095]
Y á el perdido por ella despreciaba.
Concierta, amor, si ya posible fuere,
Desigualdad que tu poder infama:
Muera quien vive, y vivirá quien muere.
Da hielo á hielo, amor, y llama á llama, [1100]
Porque pueda querer á quien la quiere
Ó pueda aborrecer á quien desama.
CONDE
Vos os podéis alabar;
Que nadie puede, Señora.
DOÑA ANA
Hablará don Juan agora. [1105]
DON JUAN
Dejádmele imaginar.
Una moza de cántaro y del río,
Más limpia que la plata que en él lleva,
Recién herrada de chinela nueva,
Honor del devantal, reina del brío; [1110]
Con manos de marfil, con señorío,
Que no hay tan gran Señor que se le atreva,
Pues donde lava, dice amor que nieva,
Es alma ilustre al pensamiento mío.
Por estrella, por fe, por accidente, [1115]
Viéndola henchir el cántaro, en despojos
Rendí la vida á el brazo trasparente;
Y, envidiosos del agua mis enojos,
Dije: «¿Por qué la coges de la fuente,
Si la tienes, más cerca, de mis ojos?» [1120]
DOÑA ANA
¡Malos versos!
DON JUAN