No juzgaras mis deseos [1320]
Por el camino que dices,
Si te dijera el espejo
El despejo de tu talle.

DOÑA MARÍA

¿Espejo y despejo? ¡Bueno!
Ya con cuidado me habláis, [1325]
Porque en efeto os parezco
Mujer que os puedo entender.
Pues yo os prometo que puedo;
Pero el estar enseñada
Á oir vocablos groseros [1330]
De un indiano miserable:
«Vé por esto, vuelve presto,
Esto guisa, aquello deja,
¿Limpiaste aquel ferreruelo?
Vé por nieve, trae carbón, [1335]
Esto está sin sal, aquello
Sin agrio, llama á ese esclavo,
Éste lava, y dame un lienzo,
¿Cómo gastas tanta azúcar?
Para madrugar me acuesto, [1340]
Despiértame de mañana,
Pon la mesa, luego vuelvo;»
Y otras cosas de este porte
Me han quitado el sentimiento
De otras razones más grandes, [1345]
No porque no las entiendo.
En efeto ¿qué queréis?

DON JUAN

Que me quieras en efeto.

DOÑA MARÍA

¡Bien aforrada razón,
Y bien dicha para presto! [1350]
Bien digo yo que pensáis
Que á mi corto entendimiento
Importan resoluciones,
Atajos, y no rodeos.
Pues levantad el lenguaje; [1355]
Que, como dicen los negros,
El ánima tengo blanca,
Aunque mal vestido el cuerpo.
Habladme como quien sois.

DON JUAN

Yo, Isabel, así lo creo; [1360]
Porque, pensando en tu oficio,
Tal vez el respeto pierdo;
Pero en mirando á tu cara,
Vuelvo á tenerte respeto.
Mas no te debe enojar [1365]
Que te diga mi deseo;
Que sólo son por el fin
Todos los actos perfectos.
¿Qué dirás deste lenguaje?

DOÑA MARÍA