Refirióme entonces con minuciosos detalles lo que llevo relatado—para que se vea que toda la ciencia de los indios, en su trato con los cristianos, se reduce á un aforismo que nosotros practicamos todos los días: la desconfianza es madre de la seguridad.

He dicho que Mariano Rosas era hijo de Painé.

Painé murió trágicamente.

El general don Emilio Mitre, para salvar su división en 1856, tuvo que dejar en el desierto la mayor parte de su material de guerra.

Llegó hasta Chamalcó y de allí contramarchó.

Los indios se vinieron sobre su rastro.

Painé, cacique general entonces de las tribus Ranquelinas, los acaudillaba. En los montes hallaron un armón de municiones.

Entre ellas había granadas.

Un accidente hizo reventar una.