Oid; veréis el nombre engrandecido
de aquellos de quien es vuestro el gobierno,
y juzgaréis cuál es más excelente,
el ser señor del mundo, o de esta gente.
Atended y veréis, no con hazañas
fantásticas, fingidas, mentirosas,
los vuestros alabar, ni con extrañas
musas, de engrandecerse deseosas.
Las verdaderas vuestras son tamañas
que vencen las soñadas fabulosas