el gallardete vuela y estandarte

con la roja color que el ostro cría;

suenan los atambores y panderos,

y surgen en la barra los guerreros.

Llena estaba la playa melindana

de gente que salía a ver la armada,

gente más verdadera y más humana

de cuantas esta costa está poblada.

Entra dentro la flota Lusitana,

echan al fondo el áncora pesada,