»Descúbrese de aquí la noble España,
cual cabeza de Europa señalada,
en cuyo señorío y gloria extraña
ha andado la fatal rueda enojada;
mas no podrá con fuerza, ardid y maña
dejarla la Fortuna infiel manchada,
que no la limpie luego la osadía
de los guerreros pechos que en sí cría.
»Con Tingitania enfrente, a do parece
que casi cierra el mar Mediterrano,