»Ya se iba el claro Apolo recogiendo
a la casa de Tetis; inclinado
para el Poniente el Véspero, trayendo
estaba el claro día celebrado:
cuando el poder del moro, grande, horrendo,
fué por los fuertes reyes destrozado
con tanta mortandad, que la memoria
nunca en el mundo vió tan gran victoria.
»No mató ni aun la parte cuarta Mario
de los muertos de aqueste vencimiento,