por caminos no vistos van sufriendo
del Áfrico y del Noto el soplo fiero,
que no los sufre el pecho conociendo
haber tierras debajo otro hemisfero
sin inclinar su ánimo y porfía
a ver las partes donde nace el día.
»Prometido le está del hado eterno,
cuya alta ley no puede ser quebrada,
que tengan largos tiempos el gobierno
del mar que ve del Sol la roja entrada: