Que por tiempo vendría, oyó a los hados,
una gente fortísima de España,
que con virtud y brazos señalados
venciese cuanto Doris riega y baña:
con fama de sus hechos sublimados
la suya eclipsará, aunque más extraña,
y duélele perder la antigua gloria
de que Nisa celebra su memoria.
Ve que ya tuvo el Indo sojuzgado
y nunca le quitó fortuna o caso