y de otros mil señores, al momento

le conocen por grande en tal empresa,

vencidos de la fuerza Portuguesa.

»De estas y otras victorias largamente

eran los castellanos oprimidos

cuando la paz, alegre a toda gente,

vino entre vencedores y vencidos;

después que quiso el Padre omnipotente

que se diesen los reyes por maridos

a las dos ilustrísimas inglesas,