el más que humano asiento ya alcanzase;

y deja en defensión de Lusitanos

el Dios que lo llevó quien gobernase,

aumentando la tierra muy más que antes,

generación famosa, altos infantes.

»No fué del rey Duarte tan dichoso

el tiempo que quedó en la suma alteza,

que va alternando el tiempo el bien gustoso

con mal, el alegría con tristeza.

¿Quién vió siempre un estado deleitoso?