mas como nunca al fin mis compañeros

de su lengua entender algo alcanzaron

ni señal de la tierra que buscamos,

dando velas, las áncoras alzamos.

»Ya habíamos cercado con corona

la costa negra de África, y tornaba

la proa a demandar la ardiente zona;

atrás el polo antártico quedaba;

queda también la isla que pregona

haber visto la armada que buscaba