de ninfas que se están maravillando
de ver que, acometiendo tal camino,
venga al reino del agua el rey del vino.
«¡Oh Neptuno!, le dijo, no te espantes
si a Baco en tus palacios recibieres,
que también con los grandes y pujantes
suele mostrar fortuna sus poderes:
manda llamar los dioses del mar antes
que hable más, si más oir quisieres;
verán de desventura grandes modos: