que en ellos se amontonan ciento a ciento:

arañas y cangrejos y otros tales,

que de Febe reciben crecimiento,

inmundos animales el inmundo

lugar cubren, cogidos del profundo.

La conca que llevaba, retorcida,

con tanta fuerza y brío la soplaba

que en un punto de todos fuera oída

según en la mar ancha retumbaba:

luego la compañía apercibida