no quiso que aquí menos se sintiese:
consigo trae el delfín que a los amores
del rey le aconsejó que obedeciese;
con los ojos de cuanto ve señores
cualquiera pensará que al sol venciese:
las dos van mano a mano igual partido,
pues ambas son esposas de un marido.
Y la que, de las furias de Atamante
huyendo, mereció divino estado,
consigo trae su hijo, bello infante