»que ellos solos podrían, si no yerro,
»sustentar esta causa a fuego y hierro.
»Y si, agraviadas damas, sois servidas,
»de vuestra parte irán embajadores
»que con cartas discretas y sentidas
»los hagan de este agravio sabedores:
»con ellas en extremo encarecidas,
»con palabras de halagos y de amores,
»vuestras lágrimas sean, que yo creo
»veréis puesto en efecto ese deseo.»