quisiera el rey sublime ser primero,

si la alteza real lo consintiera:

cualquiera cortesano el venturero

holgara que su suerte lo hiciera,

y tienen por dichoso y bienhadado

al que viene del duque señalado.

»Ya en la fuerte ciudad de do nombrada

nuestra tierra quedó con nombre eterno

de Portugal, se apresta gruesa armada

por orden del que tiene el real gobierno: