Si codicia de grandes señoríos

os mueve a conquistar tierras ajenas,

ved que Pactolo y Hermo, claros ríos

ambos llevan doradas las arenas:

los asirios no están de oro vacíos,

África esconde en sí lucientes venas:

muévaos a pelear riqueza tanta,

pues no os puede mover la Casa santa.

Aquellas invenciones fieras, nuevas,

de instrumentos de fuerte artillería,