»Común es la mujer, y solamente
son, para el engendrar, de sus maridos:
¡dichosa condición, dichosa gente,
que nunca son de celos combatidos!
Estos diversos usos variamente
son por los malabares admitidos:
la tierra es gruesa en trato en todo estilo
de lo que lleva el mar de China al Nilo.»
Esto contaba el moro, mas vagueando
por la ciudad andaba ya la fama