de colores la bella diferencia
la vista alegra al pueblo alborotado:
corta el ligero remo, sin desvío,
primero el mar, después el fresco río.
Un regidor del reino al puerto estaba,
que en su lengua se llama Catual,
rodeado de Naires, que esperaba
con desusada fiesta al general:
en llegando a la tierra lo llevaba
un lecho muy labrado de nogal,