Monzaide le responde: «Aunque quisiese

decirte de ellos más, yo no sabría:

sólo sé que son gente de la España,

donde el Sol en el mar se esconde y baña.

»Tienen ley de un Profeta que engendrado

fué sin dar a su Madre detrimento

y por divino Hijo está probado

de Dios, cuyo es el cielo y regimiento;

mas lo que entre nosotros es vulgado

de ellos es su valor sanguinolento